¿Qué aprendizaje podemos sacar los educadores de la controvertida “Operación Palace” del periodista Jordi Évole?

Operación Palace

Parece que la mayoría estaríamos de acuerdo ante la muy extendida opinión de un necesario cambio en el paradigma educativo, que logre adaptarse correctamente a una realidad que evoluciona cada vez más rápido y que debería producir cambios igual de radicales en los métodos y objetivos de nuestro sistema educativo. Esta realidad hace que la idea más extendida actualmente es la de estar educando a nuestros jóvenes bajo un sistema educativo obsoleto y anticuado, como se desprende de las declaraciones del famoso experto en educación, Will Richardson, en un reciente e influyente evento del sector educativo: Educon.

Pero ¿cómo podemos esperar un sistema educativo eficaz que prácticamente no ha evolucionado en los últimos años de manera significativa?

El mundo actual es digital. La tecnología es parte fundamental de nuestro presente y, por supuesto, del futuro de nuestros estudiantes. ¿Cambia nuestro sistema y método docente al ritmo que lo hace la tecnología? La respuesta es clara y alarmante: No.

La tecnología es clave para formar a nuestros alumnos en una de las grandes habilidades requeridas en la sociedad actual: el análisis de grandes cantidades de datos e información. Nuestros alumnos no necesitan memorizar (ya tienen a google para eso), pero sí que necesitan analizar, de forma crítica, la ingente cantidad de información que tienen a su alcance.

Debemos pasar de memorizar a analizar, de repetir a criticar, de profesores qué simplemente transmiten información a profesores que desarrollan una forma de pensar y cultivan el pensamiento crítico de los alumnos. Al fin y al cabo, los alumnos de éxito no serán los que mejor busquen en google, si no los que sean capaces de distinguir, entre la inmensa información disponible, lo que es realmente relevante y veraz de lo que, probablemente, sea completamente falso.