La metacognición en la lectura es la herramienta básica para un aprendizaje significativo

La metacognición en la lectura es la herramienta básica para un aprendizaje significativo

La comprensión es el fin de la lectura: se lee para entender o comprender lo que se ha escrito; es la base fundamental del aprendizaje y rendimiento escolar.

Como dice Javier Burón en su texto “Enseñar a aprender: introducción a la metacognición”, la metacomprensión es el conocimiento de la propia comprensión y de la actividad mental implicada en la acción de comprender; implica conocer hasta qué punto se comprende algo, cómo se logra la comprensión y cómo se evalúa la comprensión alcanzada.

En el ámbito académico se puede afirmar que, en años avanzados, la comprensión está determinada simultáneamente por los datos del texto y por los conocimientos que el estudiante posee previamente. El significado que se da a un texto esta sólo parcialmente determinado por éste, el resto depende del lector que es el que construye su representación mental del contenido del texto acomodándolo a sus propias teorías. La base está formada por conocimientos o esquemas previos que posibilitan la comprensión o asimilación de conocimientos más complejos. En la medida que los alumnos pueden explicar un punto concreto con sus propias palabras y pueden aportar ejemplos y argumentos personales, están dando indicios de que han comprendido.

Por otro lado, en los primeros años de la carrera hay alumnos que no leen de forma adecuada para comprender, que ni siquiera saben qué es comprender, ni ven con claridad que deben intentar conseguir. Una estrategia adecuada para resolver este problema sería volver a leer el texto o usar el contexto como medio para dar sentido a una frase o párrafo.

Para cambiar la tendencia a estudiar de memoria se debería dejar que los alumnos usen en los exámenes los libros, los apuntes, haciendo preguntas que tengan que deducir del libro que exigían haber leído. Antes de explicar un tema, decir que preguntas del mismo se van a hacer en el examen, pero formularlas de manera tal que exijan pensar en el contenido. Realizar trabajos personales que exijan el ejercicio de la comprensión; dar textos que presenten incongruencias, ausencia de relación lógica y pedir a los alumnos que las descubran. En cuanto a la metodología de estudio, se debe aconsejar que el alumno primero lea toda la lección para formar la idea general; que lea las preguntas de repaso que están al final de la lección, en el libro, y que estudie ésta tratando de hallar la respuesta a esas preguntas; y que lea la lección varias veces tratando de ver qué relación hay entre todas las ideas.